Lectura en tiempo real
La cámara identifica la placa en milisegundos, incluso con el vehículo en movimiento, y funciona con iluminación infrarroja propia para operar de noche sin depender de la luz del poste.
Lectura automática de placas en cada entrada, para saber quién entra, llevar un registro real y automatizar el acceso vehicular sin depender de un guardia escribiendo placas a mano.

En un conjunto residencial con cientos de unidades, un guardia no puede memorizar placas ni escribir cada entrada en un cuaderno, y cuando algo pasa, nadie encuentra el registro. Una cámara LPR resuelve eso sola: lee la placa en el momento en que el vehículo llega a la caseta, la compara contra una lista de placas autorizadas y decide si abre la barrera o no, sin que nadie tenga que hacer nada.

Socios certificados
Marcas con las que trabajamos a diario
La cámara identifica la placa en milisegundos, incluso con el vehículo en movimiento, y funciona con iluminación infrarroja propia para operar de noche sin depender de la luz del poste.
Cada residente o vehículo autorizado queda en una base de datos que usted controla, agregar o quitar un vehículo toma minutos, no una visita técnica.
La cámara se conecta directo al motor del portón o brazo vehicular, así que el reconocimiento no es solo informativo: efectivamente abre o niega el paso.
Cada entrada y salida queda registrada con fecha, hora y foto de la placa, útil cuando hay una disputa, un incidente o simplemente para llevar control de visitantes frecuentes.
Reduce la dependencia de un guardia en la caseta 24/7, el sistema puede operar solo en los horarios de menor tráfico.
El guardia deja de escribir placas a mano y se enfoca en lo que realmente requiere criterio humano.
Se pueden generar accesos temporales para visitantes o proveedores, con fecha de expiración automática.
Si hay un incidente vehicular, existe un registro fotográfico real de quién entró y a qué hora, no la memoria de alguien.



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Con buena instalación (ángulo, distancia e iluminación correctos) la precisión es muy alta. La mayoría de errores de LPR vienen de una mala instalación, no de la cámara, por eso el diseño del punto de lectura es tan importante como el equipo.
Cada propiedad es distinta. Preferimos ver el espacio y entender la operación antes de proponer equipos.